Hoy tenemos un invitado de honor, un especialista en muerte por ataque de risa, entendido en chistes y buen humor. Os dejamos uno de los buenos
Dos amigos querÃan salir de fiesta un sábado por la noche, pero no tenÃan más que un euro. A uno de ellos se le ocurrió una brillante idea:
-¡Se me acaba de ocurrir algo! ¡Espera aquÃ!
Se dirigió a una charcuterÃa y compró una salchicha con el euro que tenÃan.
-¿Estás loco? -dijo su amigo-. ¡Ahora ya no tenemos nada!
-No te preocupes, tú déjame a mÃ.
Entraron en un bar y pidieron dos cervezas. Cuando se las acabaron, el que compró la salchicha le dijo al otro:
-Ahora te explico el truco: abro mi bragueta, deslizo discretamente la salchicha por ella, tú te arrodillas ante mà y chupas la salchicha. ¡No falla nunca!
Asà lo hicieron y, cuando el amigo comenzó a chupar la salchicha, el dueño del bar, rojo de ira, les gritó:
-¡Degenerados! ¿Qué estáis haciendo? ¡Fuera de aquà ahora mismo!
De ese modo se fueron del bar sin pagar. Viendo que el truco funcionaba, lo repitieron en varios bares más. Cuando iban por el decimoquinto, con varios litros de cerveza bebidos cada uno, dijo uno de ellos:
-Oye, vamos a dejarlo, que ya no puedo más. ¡Me duelen mucho las rodillas!
El otro respondió:
-¡Yo tampoco puedo más! ¡Y encima perdà la salchicha en el tercer o cuarto bar…!